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Inicio Creencias Dios y sus mensajeros

Cita del momento

 

"Levantaos, oh pueblo, anticipándoos a los días de la justicia divina, porque la hora prometida ha llegado. Estad alerta, no sea que no comprendáis su importancia y seáis contados entre los descarriados."

- Baha'u'llah, Pasajes de los Escritos de Baha'u'llah XII

El Mensajero de Dios para este Día - Bahá'u'lláh

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Bahá'u'lláh es el Mensajero de Dios para toda la humanidad, en este día. La clave de sus enseñanzas es la creación de la unidad espiritual de la humanidad. Él ha revelado un sistema de leyes y ordenanzas para guiar a la humanidad a la madurez espiritual. Enseña que Abram, Zoroastro, Moisés, Krishna, Buda, Jesús y Mahoma son todos Mensajeros Divinos que revelan el Plan Divino de Dios progresivamente, para lograr el Reino de Dios en la Tierra.

Bahá'u'lláh nació en Persia (hoy día Irán), en 1817. Su padre era ministro del gobierno. En su juventud, Bahá'u'lláh era conocido como el "padre de los pobres" por sus muchos actos de bondad. Desde temprana edad, El mostro maravillosas facultades de intelecto. Aunque apasionadamente interesado en la justicia social, no fue atraído a la vida política. Él optó no seguir en los pasos de su padre y rechazó toda oferta para servir en el gobierno.

El anuncio de la venida del Prometido

En 1844, a la edad de veintisiete anos, Bahá'u'lláh se convirtió en un seguidor del Báb. El Báb fue el precursor de Bahá'u'lláh, y los Bahá'ís creen que el Báb es uno de Los Mensajeros de Dios. El anunció la llegada inminente de un Profeta mayor que El, quien cumpliria las profecías de las religiones pasadas en relación con el establecimiento del Reino de Dios en la Tierra.

Bahá'u'lláh y los otros seguidores del Báb fueron perseguidos por sus creencias, pues los sacerdotes y los gobernantes de Persia incorrectamente los acusaron como herejes.

La Revelación de Bahá'u'lláh

En 1852, en Teherán, Bahá'u'lláh fue encarcelado en el Hoyo Negro (Siyáh Chal-), una mazmorra horrible. Fue ahí, bajo "el peso mortificante de las cadenas" y oprimido por "el hedor del aire", que recibio una revelación de Dios informandole que Él era el Prometido predicho por el Báb y todas las Manifestaciones de Dios anteriores. El describe la experiencia con estas palabras:

"Oí una más maravillosa, una más dulce voz, llamando arriba de Mi cabeza ... vi a una Doncella - la encarnación del recuerdo del nombre de Mi Señor ... Señalando con su dedo hacia mi cabeza, se dirigio a todos los que están en el cielo y a todos los que están en la tierra, diciendo: “Por Dios! Este es el Mejor Amado de los mundos y sin embargo no os comprendeis. Esta es la Belleza de Dios entre vosotros, y el poder de Su soberanía dentro de vos , si os pudierais comprender. "

Cuarenta años de exilio y encarcelamiento

Bahá'u'lláh fue liberado de la prisión después de cuatro meses y exiliado de su tierra natal. Sus riquezas y tierras fueron confiscadas por decreto del gobierno. Pasó el resto de los cuarenta años de su vida en el exilio y la cárcel.

Esos cuarenta años vieron la efusion abundante de revelación espiritual sin precedente en la historia religiosa del mundo. Cientos de libros, tablas y cartas fueron reveladas que hoy forman las Escrituras Sagradas de la Fe Bahá'í. En estos Escritos, Baha’u’llah presentó un plan detallado para la reconstrucción de la sociedad humana a todo nivel, y para la regeneración espiritual de la raza humana.

El exilio a la Tierra Santa

Los primeros años de exilio fueron pasados en Bagdad, seguidos por períodos en Estanbul y Adrianople (Edirne moderna). En 1868, Baha’u’llah fue exiliado a Akká, una ciudad-cárcel en la provincia Otomana (ahora Israel). Vivió allí hasta su muerte en 1892. A pesar de la feroz oposición de los sacerdotes y gobernantes de Persia y el Imperio Otomano, y la persecución de sus seguidores, Bahá'u'lláh anunció su mission sin temor y dirigió a sus seguidores que llevasen Sus enseñanzas por todo el mundo. También envió cartas desde la cárcel a los reyes y gobernantes del día, informandoles de su misión y llamandolos a unirse en la búsqueda de la justicia y la paz.

Bahá'u'lláh Sacrifico la riqueza y el poder

Bahá'u'lláh nunca se rebeló contra sus opresores. Aguanto gran sacrificio y encarcelamiento, con el fin de levantar el estandarte de una nueva era de unidad y justicia para el linaje humano. Acerca de Su fin, dijo:

"Por la rectitud de Dios! No es Nuestro deseo poner las manos en sus reinos. Nuestra misión es agarrar y poseer los corazones del hombre. Quien sigue a su Señor, renunciara al mundo y a todo lo que se encuentra dentro."

Bahá'u'lláh sufrio por la Humanidad

Aquí, en Sus propias Palabras, esta la declaración de Bahá'u'lláh  sobre el poder redentor de su vida de persecución y sacrificio, la cual todas las Manifestaciones de Dios antes de El también sufrieron:

"La Antigua Belleza (Bahá'u'lláh) ha consentido ser atado con cadenas, que el genero humano pueda librarse de su esclavitud, y ha aceptado ser un prisionero dentro de Esta más poderosa Fortaleza que el mundo entero pueda alcanzar hacia la verdadera libertad. Ha desaguado hasta sus heces la copa del dolor, que todos los pueblos de la tierra puedan alcanzar hacia una alegria perdurable, y se llenen de gusto. Esta es la misericordia de tu Señor, el Compasivo, el Misericordioso. Hemos aceptado ser humillados, oh creyentes en la Unidad de Dios, que os puediese ser exaltado, y hemos sufrido múltiples aflicciones, para que os podais prosperar y florecer. El, quien ha llegado para construir de nuevo al mundo entero, he aqui como lo han obligado a... habitar en la más desolada de las ciudades! "

Cotización Diaria

  • El propósito de Dios al crear el hombre ...
     

    "El propósito de Dios al crear el hombre ha sido y siempre será, el de capacitarlo para que pueda reconocer a su Creador y alcanzar su Presencia. Todos los Libros sagrados y las importantes Escrituras divinamente reveladas dan testimonio inequívoco de éste el más excelente objetivo, de esta meta suprema."

    (Baha'u'llah, Pasajes de los Escritos de Baha'u'llah) XXIX